QUÉ CONTARLE SOBRE SEXO

 

 

Rosa es la madre de Clara de 15 años. Hoy se ha escandalizado leyendo una noticia sobre un adolescente muy enfermo que había pedido a sus padres cómo último deseo, que una famosa actriz le hiciera una felación. A lo que la actriz se negó, para disgusto de los progenitores del susodicho.

Independientemente de la rocambolesca historia. Rosa se plantea si su hija, de la misma edad que el protagonista de la noticia, ha aprendido el término felación y le preocupa no saber cuanta información maneja sobre sexo y  donde la obtiene.

Así que Rosa pone encima de la mesa de la cocina la noticia y espera a que Clara la lea. Entonces suelta un: “¿has visto que fuerte?” A lo que Clara, algo sonrojada contesta: “la verdad que sí”.

Animada con la respuesta de su hija, Rosa incluye el término en cuestión en su discurso “No te creas que una foto firmada o una conocerla en persona. Sino nada menos que una felación. Seguro que no sabe ni qué es eso”. Clara, animada por el tono jocoso de su madre contesta: “venga mamá, claro que lo sabe” y entre risas ambas inician una conversación sobre el adolescente de la noticia. Comentan lo que a cada una le parece tanto la petición del hijo, como la reacción de los padres y la actriz, sobre el tema.

No es eficaz “tener la gran charla sobre sexo” cuando llega la adolescencia y los padres se echan a temblar. La educación sexual es un proceso paulatino que requiere que se hable en casa con naturalidad en función de las preguntas que vaya haciendo tu hijo. Aún así, cuando llega la adolescencia casi todos los padres se plantean: qué contar, hasta dónde llegar y cómo hacerlo. Siguiendo el ejemplo de Rosa, hay claves que no fallan:

  • Dar respuesta a todo lo que pregunte. Si no buscará la información en otro sitio y tal vez, no estés de acuerdo con la respuesta que obtenga.
  • Escucha cuando pregunte. Empieza pidiendo que te cuente por qué surgió su curiosidad. Si te habla con el típico “tengo un amigo qué” síguele la corriente porque es más fácil hablar de un tercero que de uno mismo y tu mensaje llegará a dónde quieres que llegue, a tu hijo.
  • Utiliza un leguaje que entienda. No des clases magistrales, le aburrirás y evitará volver a preguntarte o contar con tu opinión. Si tienes que utilizar términos como cunnilingus, felación, masturbación… ¡hazlo! Es muy tranquilizador que habléis el mismo idioma y le generará confianza, a la par que añade claridad a la conversación.
  • Buscar cualquier situación propicia para sacar el tema. No sientes cátedra, no seas moralizante y utiliza el humor. Una película, una noticia, una situación que hayas visto cualquier dato puede ser útil para iniciar una conversación del tema.
  • Enséñale a decir NO. “Cuando estés preparado, cuando lo consensues con tu pareja, cuando te apetezca” (elige el criterio en función de las características de tu hijo). Pero nunca por presión del grupo, la pareja o cualquier otra razón externa que no tenga que ver con lo que él quiere.

 

Es muy probable que tus hijos no te cuenten cuando han tenido su primera relación sexual, puede que ni siquiera su primer beso en la boca. No es necesario para que crezcan con un criterio claro acerca de las relaciones sexuales. Si lo es: saber que cuentan contigo en el momento que les haga falta, encontrar un foro donde hablar de sus inquietudes y/o dudas y saber que en casa no existe ningún tema tabú.

Un saludo

Author: admin

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