¿Por qué mi hijo madruga tanto?

 

Algunos niños aunque se acuesten tarde y estén rendidos, o al día siguiente sea fiesta, madrugan siempre. A los padres nos les hace falta un despertador porque ya tienen a sus hijos que hace esa función, tocan la campana y ¡empieza el baile!

Si ocurre que siempre madrugan demasiado, puede que los padres y los niños os sintáis con falta de sueño y comencéis el día irascibles y repercuta en la dinámica de la familia.

Os dejamos algunos consejos para que los madrugones sean reducidos y podáis dormir un poco más.

 

Observa que pasa para que tu hijo madrugue tanto:

 

  • Una de las razones es que “no necesita dormir más”.
  • Mirar cuantas horas duerme y en qué momentos. Tener en cuenta que los bebes hasta los 6 meses duermen unas 15-18 horas y el ritmo de vigilia sueño no está definido. De 6 a 3 años unas 12 horas por la noche y dos siestas de una hora. De 4 a 6 entre 11 y 12 horas y ya no hay siestas. Y de 6 a 9 años unas 10 horas. Estos tiempos son orientativos porque cada niño tiene unas características distintas.
  • Por ejemplo si las siestas son demasiado largas  o echa cabezaditas fuera del horario de sueño: Tendréis que sustituir alguna por una actividad tranquila como ojear un libro mientras estamos tumbados con él.

Si se levanta con energía y se acuesta cansado está durmiendo bien. Y si por la tarde o a media mañana le falta pilas, necesita dormir un poco más.  

 

Si sigue madrugando estas son algunas ideas:

 

  • Iremos retrasando unos minutos el momento de ir a la cama y estaremos así una semana y haciéndolo progresivamente, conseguiremos buenos resultados.
  • Puede que haya siestas que no necesite o que sean demasiado largas. Por ejemplo: si con 3 años sigue durmiendo un rato por la mañana y otro por la tarde, se puede probar a eliminar el rato de la mañana. Si duerme demasiada siesta se le puede levantar unos minutos antes, e ir reduciendo el tiempo dejando pasar unos días entre un intervalo y otro.
  • No podemos hacer que el niño duerma más horas de las que necesita por muy cansados que estemos, pero si podemos como alternativa, acostumbrarle a que se quede en su cama tranquilamente hasta que los papas se despierten. Cuanto mayor sea el niño, más fácil será que entienda lo que le pedimos.

 

Para tener éxito, es importante:

 

  • No enfadarse por mucho que te desesperes ni regañarle porque se ha levantado pronto.
  • Si te lo llevas a dormir contigo puede que duerma más, pero corres el riesgo de que te pida dormir contigo todos los días.  
  • Puedes conseguir que se entretenga solo durante un tiempo razonable por la mañana.
  • Cuando el niño este en su cuna/cama tranquilo no olvides decirle lo bien que lo ha hecho, si quieres que esta situación se repita: “que bien que estas tranquilito en tu cama, ¡eres un campeón!” Si además, cuando te levantes juegas con él un rato, premiaras su comportamiento.

 

Junto con los consejos anteriores os proponemos que empecéis los fines de semana:

 

  • El viernes por la noche y antes de dormir, ofrecerle un objeto al que le tenga cariño y que le tranquilice: una mantita, su muñeco preferido.
  • Buscar y dejar a su alcance un juguete que le distraiga cuando se despierte.
  • Entorno a los cuatro-cinco años se puede elegir el “juego de cuando te despiertas” que durante el día estará guardado y sólo lo encontrará al levantarse. Es importante cambiarlo de vez en cuando para mantener su interés.
  • Previamente le explicaremos que cuando se despierte deberá jugar con el juguete “sin llamarnos ni levantarse de la cama”.
  • El juguete elegido tendrá que ser seguro puesto que llevará a cabo sólo la actividad.


¡¡Animaos y empezad este mismo viernes!!

Author: admin

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