Un padre no es un colega

Un padre no es un colega. De las frases que deberían llevar a reflexionar acerca de la necesidad de cambiar el estilo de autoridad, ésta es la más generalizada. Lo que decimos es la manifestación de lo que pensamos, y hay que trasmitir a nuestros hijos que somos capaces de convertirnos en su referente de autoridad. La frase «Mi hijo y yo somos sobre todo amigos, nos lo contamos todo» no ayuda a conseguirlo.

Un niño tendrá muchos amigos, colegas, conocidos e incluso familiares, pero los padres son únicos. Por eso, la relación a establecer con ellos tiene que ser distinta de las demás. «¿Tengo que ser un sargento?», preguntaba un padre en consulta… A veces, te tocara serlo; otras, serás el mejor confidente; otras, el más divertido de los amigos; otras, el personaje más odiado; y muchas, el referente que imitarán a la hora de construir su vida.

Uno de estos padres protestaba del trato que recibía de su hijo. Al pedirle que contara cómo le daba una orden, puso este ejemplo: «Tío, te he dicho que dejes de hacer eso…». Y luego, cuando el niño replicaba: «Tío, eres un pesado», el padre tiene que recurrir al viejo estilo de: «Yo no soy tu tío, soy tu padre». Resulta un tanto incoherente eso de pedirle al niño que no haga lo que nosotros hacemos con él.

Ramos-Paul R. Torres, L. Niños desobedientes, padres desesperados. Aguilar (2012)
No poner límites, tener muchos o ser muy rígido con las normas son grandes errores que se cometen cuando el estilo de autoridad es demasiado laxo o severo.

Author: admin

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