No para quieto,…¿es hiperactivo?. Te contamos como distinguirlo.

Es quizá una de las dudas más frecuentes que atendemos en la consulta. No siempre es sencillo diferenciar a un niño movido de un niño con hiperactividad, ya que hay muchas conductas  son similares en ambos casos, pero la intensidad es distinta. Que un niño sea movido es una característica típica de la infancia, por lo que para hacer un buen diagnostico entre ambos casos hay que esperar hasta los 7 años y solo un profesional cualificado puede contestar con certeza esta pregunta.  Pero te damos algunas pistas que pueden ayudarte a diferenciarlos:

 

El niño inquieto, se distrae si lo que tiene delante no le motiva lo suficiente, pero si  le interesa presta atención. Puede ser travieso, pero no violento. Con los amigos tiene una buena relación. Suelen ser niños alegres, despiertos  y vivos. Son movidos porque son curiosos y necesitan descubrir y explorar el entorno. Se enfada, pero sus reacciones suelen ser las esperables.

Cuando nos hablamos de niños con hiperactividad, son niños con un trastorno neurobiológico en el que presentan serias dificultades para mantener la atención, distrayéndose siempre “con el paso de una mosca”. No investigan, rompen los juguetes, preguntan demasiado, empiezan cayendo bien pero terminan cansando a los amigos. No comen ni dibujan sentados, sino que están en constante movimiento siempre.  Cuando las cosas no salen como él quiere sus enfados son desproporcionados.

 

Recuerda, si tienen alguna duda sobre el comportamiento de tu hijo no dejes de consultar con un profesional.

Author: admin

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