¿MIEDO A HALLOWEEN?

Se acerca Halloween y los niños juegan con el miedo. Algunos, especialmente los más pequeños, pueden huir de las celebraciones por miedo.

 

Sin obligarle y respetando sus miedos puedes acompañarle para que aprenda a enfrentarlos.

 

El miedo para todos, es una reacción de alarma y adaptativa del cuerpo frente a lo desconocido y lo peligroso. Para algunos pequeños será el primer Halloween  y recordemos que el pensamiento mágico les juega malas pasadas confundiendo realidad con ficción. Por eso hasta los 6 años, estos miedos evolutivos provocan llantos y sustos las noches de Halloween.

 

La única forma de acabar con el miedo es enfrentándolo. Halloween ofrece una oportunidad maravillosa para convertir a nuestros hijos en “valientes”. Primero tendrás que entender qué reacciones tenemos cuando sentimos miedo.

 

  • Si tu hijo se asustó cuando vio la peli de Blancanieves es probable que en cuanto vea una bruja llore y se esconda entre tus piernas tapándose la cara sin que ni siquiera coger la escoba de la bruja le calme. Las experiencias previas, son, en cierta medida, responsables de esta reacción de miedo. Si al ver un disfraz de bruja el niño piensa que es peligroso no habrá fiesta de Halloween que le convenza de lo contrario.

 

  • Si alguna noche tu hijo llora y se pone tenso cuando se queda solo en su habitación porque tiene miedo de la oscuridad, es normal que en la noche de Halloween  quiera dormir con alguna luz encendida.

 

  • Si sale corriendo y gritando cuando otro niño en el parque le da un susto jugando, es normal que en Halloween haga lo mismo cuando una “bruja” le dé un susto.

 

¿Cómo podemos ayudarle? La actitud de las personas que le rodean es importante para aprender nuevas respuestas ante el “objeto temido”. Hagamos de modelo siguiendo  algunas de estas  pautas que podéis seguir para ayudarlos:

 

 

  • No ridiculizarle: “Cobardica, déjate de ñoñerías”

 

 

  • Entender su miedo y ponerse en su lugar. Por ejemplo, ante la primera vez que ve un zombi es esperable que se muestre atemorizado. Acuérdate que hasta los 6-7 mantienen el pensamiento mágico y que a veces solo es cuestión de volver a casa y esperar a que reaccione de otra manera el año siguiente.

 

  • Tranquilízale: Antes de salir de casa, puedes enseñarle fotos de disfraces de brujas, esqueletos, fantasmas que probablemente vaya a ver este día y así no se llevará una sorpresa al verlos.

 

  • Demuéstrale que realmente no pasa nada. Si ve que los padres tienen miedo de la gente que va disfrazada de fantasmas en Halloween, es probable que él también sienta lo mismo y, seguramente, por mucho tiempo.

 

  • Tener paciencia. Cada niño necesita un determinado tiempo para poder enfrentarse a las situaciones en las que se mostraba temeroso.

 

  • No obligarle a que se enfrente a los estímulos que le provocan miedo de forma directa, porque, muchas veces, conseguiremos lo contrario: que tenga más miedo. Si le asustan las arañas no le obligaremos a que toque alguna aunque sean de plástico.

 

  • No mentirle sobre sus temores. Es muy común que no gusten las arañas, los murciélagos y los vampiros, así que es normal que a tu hijo le asusten todos estos personajes de Halloween.

 

Halloween puede ser el comienzo para que el niño ponga en práctica nuevas respuestas a las situaciones que le provocan miedo; el hecho de vencerlo aumenta su confianza para enfrentar otros temores.

 

Author: admin

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